Fueron dos las jugadas decisivas y cuestionables en las que las Águilas Cibaeñas llevaron la peor parte en el partido del domingo contra los Tigres del Licey.
La primera fue un jonrón de Sócrates Brito de dos carreras en el sexto episodio para darle la vuelta al marcador y poner a los Tigres arriba tres carreras por dos. El árbitro de primera base lo cantó jonrón y en la revisión de la jugada lo confirmaron.
Hasta ese momento Yunesky Maya, que fue el lanzador que pidió la revisión, estaba dominando los bates azules.






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